07:02 h. Sábado, 23 de Septiembre de 2017

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TESTIMONIOS DE VIDA

El testimonio de vida del maestro Juan

El grupo cooperativo de Ahorro, Crédito y Servicios Múltiples “Generatio Nova” COOPGENERATIO desea dar a conocer a todos nuestros amigos y relacionados, parte de la historia crediticia de socios y socias que por sus carga dramática resultan sensibilizadora y altamente educativas para todos.

A finales del año 2014 llegó hasta nuestra oficina del municipio de Constanza, el caso de un maestro del sistema Público de Educación, a quien denominaremos con el genérico de Juan Pérez. Juan se había enterado de nuestro grupo cooperativo a través de la profe Ana, encargada administrativa de dicha oficina, y le contó el grave problema financiero que lo había mantenido atrapado por espacio de tres años.

Consejo de Administración  |  02 de Marzo de 2015 (03:46 h.)
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Emergencia de salud
Emergencia de salud

Resulta que para pagar una emergencia de salud de su niña de 12 años se vio obligado a buscar 300 mil pesos. Ustedes ya se habrán imaginado el cuadro moral y psicológico de un padre que de repente se ve puesto en este callejón sin salida, consciente de que no dispone de los medios económicos para generar este dinero y mucho menos un medio de crédito formal que lo apoye.

Sus compañeros de trabajo recurrieron a la solidaridad, pero, como siempre ocurre con la solidaridad, en un medio donde todos padecen de las mismas carencias y limitaciones. A pesar de las buenas intenciones de familiares y amigos, lo que se pudo recaudar no llegaba a cubrir ni los primeros gastos de la operación.

A nuestro profesor amigo, no le quedó otra salida que recurrir al usurero del frente de la escuela donde ha trabajado por más de 15 años. Aunque nunca le había tomado prestado tenia plena conciencia de que los intereses eran bastante elevados. Sin embargo, tomó los 300 mil, sin pensarlo dos veces, su decisión era racional desde el punto de vista moral, pero de gravísimas implicaciones financieras, a las que con toda seguridad no podría hacer frente de manera exitosa. Pero en su situación no había espacio para pensar, estaba convocado por el imperativo moral de salvar la vida de su pequeña hija, aunque en el camino se viera obligado a perder parte de la propia pagando los altos intereses del préstamo.

Tomó el préstamo, realizó la operación, la niña comenzó su larga recuperación y el maestro Pérez, dos meses después, con la cabeza más tranquila, muy animado y agradecido de aquella mano amiga que le resolvió tan grave problema, se presentó donde su acreedor a negociar los términos del préstamo y su forma de pago.

Aquel préstamo para Juan, más que un compromiso económico, era un compromiso moral. En primer lugar, porque este dinero salvó la vida de su hija, pero también porque este hombre le entregó, de la noche a la mañana 300 mil pesos, sin tener más garantía de pago que su palabra y este hecho, para los hombres y mujeres de Constanza crea un compromiso superior al de un pagaré notarial auténtico.

Después de hablar como buenos amigos, el hombre le informó que el dinero tenía un interés de 48% anual, 4% mensual y que podía tomarse 24 meses para pagarle la deuda. Sin embargo, los ingresos del maestro no le alcanzaban para pagar unas cuotas de casi 20 mil pesos y además, hacerle frente a los  gastos fijos, de alimentación, vivienda, educación, medicina y el día a día de su familia.

Después de una larga conversación, el prestamista le ofertó que pagase los 12 mil pesos de interés que generaba aquel capital mensualmente. El deudor no podía hacer otra cosa, pues aun esta solución implicaba un terrible sacrificio para él.

Desde que el profesor pactó aquel acuerdo con su acreedor y la fecha en la que atendimos su caso en nuestra oficina de Constanza, habían pasado tres años y cuatro meses, meses que nuestro hombre pagó religiosamente. Pero no había podido abonarle un solo peso a los 300 mil que, vez bajar algo, se habían convertido en 324 mil producto de los dos primeros meses que no pudo pagar.

Cuando analizamos su caso, nos dimos cuenta que le habían cobrado 480 mil pesos de interés. Un caso extremadamente complejo para nosotros, porque el maestro apenas era socio nuestro y la garantía que podía ofrecernos era un apartamento, registrado como bien de familia. Realmente no podíamos hacer nada y sin embargo, nos sentíamos en la obligación de ayudarlo. Consultamos el caso con Administración y se decidió atender su solicitud con la garantía solidaria que le brindaba un técnico de su distrito escolar.

Le entregamos el dinero en tres partidas, 100 mil, los dos primeros meses y 124 en el tercer mes. Los pagos se liberaron cuando el socio nos entregaba un recibo que daba constancia de que había realizado los pagos al capital de la deuda. En diciembre del 2014 le entregamos el último cheque. Le financiamos la deuda a 48 meses y le estamos cobrando un interés de 1.8% mensual. Nuestro socio hoy está pagando una cuota de RD $10,207.97 mensual, entre interés y capital, unos 2 mil pesos menos de los 12 mil que pagaba sólo de capital.

El Maestro Manuel Herasme, miembro del Consejo de Administración de nuestro grupo cooperativo, dijo, al escuchar los testimonios que ofrecen nuestros socios y socias sobre la manera en que los modestos créditos que les hemos otorgado, han impactado de manera positiva en sus vidas, “…No sabía, lo mucho que podía significar en las vidas de otros, estos pequeños ahorros que hemos logrado entre todos.”

Liberar a un maestro de las garras de un usurero que fue capaz de sacarle de los bolsillos 480 mil pesos, sólo de interés, intereses que perfectamente cubrían los 300 mil del capital prestado, más 180 mil de interés adicional, nos dice que el cooperativismo conducido con un sentido humano y claros propósitos sociales, construye soluciones económicas y sociales reales y permanentes.

A quienes nos ha tocado, gestionar y dirigir los primeros días de este hermoso proyecto social y económico, pensamos que al solucionar un caso como el que hemos narrado sentimos que transitamos por el camino correcto, por el camino que deben transitar todas las organizaciones del género.     

Consejo de Administración

Consejo de Vigilancia

Comité de Crédito